Historia

La Carrera de Servicio Social de la UFRO y el Consorcio de Escuelas de Trabajo Social. Breve recuento histórico.

Con el objeto de entregar algunos elementos que posibiliten la mejor comprensión del proceso de trabajo conjunto desarrollado por la Carrera en el marco del Consorcio de Escuelas de Trabajo Social y del Proyecto MECESUP, se dan a conocer algunos de los hitos relevantes de su desarrollo, que para estos efectos pueden estructurarse en tres etapas: 1) La participación de la Carrera de Servicio Social de la UFRO en los inicios de la red, entre los años 1999 y 2002, 2) La reflexión interna de la Carrera, el proceso de autoevaluación y acreditación realizado entre el 2002 y 2004 y 3) Participación de la Carrera en la formulación y diseño del Proyecto MECESUP del Consorcio.

La participación de la Carrera en los inicios de la red respondió al objetivo planteado por algunas escuelas y/o carreras de Trabajo Social, vinculadas al Consejo de Rectores, de analizar el desarrollo académico y disciplinario del trabajo social chileno. Este primer objetivo, asumido por la Carrera, guió el camino emprendido y que busca, a través del esfuerzo compartido, el mejoramiento de la calidad de la formación entregada en cada escuela. Implícitamente, a la consecución de esta meta central, subyace la idea de constituir una alianza que, en ese entonces, permitiera generar acciones para enfrentar la magnitud de la oferta de carreras de Servicio Social.

A modo de resumen, se pueden señalar dos elementos que promovieron la participación de la Carrera en la red: 1) la sobre oferta de programas formadores de la profesión, como producto de la reforma de la Ley General de Universidades del año 1989 y que redunda, obviamente, en un elevado índice de tituladas/os de las carreras, elevándose el número de desocupados; y 2) la necesidad creciente de mejorar la calidad de la formación para el Trabajo Social, entregándoles a las/os estudiantes mejores herramientas teóricas y metodológicas que, eventualmente, les diferencien de los titulados de otras instituciones educativas.

Un segundo momento es el de reflexión interna de la Carrera, entre los años 2002 y 2004. Durante ese periodo la Carrera vuelca su mirada hacia sí misma, lo que coincide con los procesos de autoevaluación propiciados por el Ministerio de Educación. Este proceso, asumido por la Universidad de La Frontera, la Facultad de Educación y Humanidades y la propia Carrera, tiene como producto su acreditación por tres años (2004 - 2007), impulsando un proceso continuo de aseguramiento de la calidad, que se extiende hasta el día de hoy.

El proceso de autoevaluación desarrollado permitió visualizar algunos elementos diagnósticos, que son compartidos con las carreras del Consorcio, resumidos en los siguientes ejes:

  1. El nuevo escenario que, en materia de políticas sociales, se configura en el país a partir del retorno de la democracia, así como los procesos de globalización y profundización del neoliberalismo, generan y/o acrecientan la complejidad de los problemas sociales, profundizando la brecha de desigualdad social y económica en el país.
  2. En otro sentido, los movimientos sociales, buscando expresar sus diferencias y profundizar los espacios democráticos que se van consolidando durante la década de los noventa, exigen a las/os trabajadores sociales incorporar, en su formación, sustentos teóricos y metodológicos que propicien inclusión social, procesos participativos y generadores de actorías sociales más consientes de su rol en los procesos de cambio.
  3. La generación del proceso de unificación europea y su impacto en los diversos ámbitos, particularmente en la educación a partir de la Declaración de Bolonia. El posterior Proyecto Tunnig, así como el Tunnig para América Latina, obliga a las universidades a generar redes que propicien la instalación de un sistema de créditos transferibles para la movilidad estudiantil.
  4. La reflexión identifica elementos comunes que las escuelas de Trabajo Social del Consorcio comparten en sus procesos educativos, los cuales se ven enriquecidos por las particularidades propias de los contextos locales y regionales donde las universidades se ubican. Ello propicia la idea de generar un proceso conjunto, con las carreras del Consorcio, que pueda incorporar esas potencialidades en los procesos formativos de los/as estudiantes de la Carrera.

Respecto de la participación de la Carrera en la formulación y diseño del Proyecto MECECUP del Consorcio, se retoma el trabajo conjunto de las escuelas, constituyéndose para ello un equipo de trabajo permanente, integrado por las nueve escuelas, representadas por sus respectivos directores, con el fin de diseñar y presentar al Ministerio de Educación un proyecto que permitiera obtener recursos económicos para realizar una innovación curricular que respondiera a los elementos diagnosticados precedentemente.

Este equipo logra dar forma al Proyecto MECESUP UCM0401, denominado "Innovación Curricular Desde el Enfoque de Competencias; el Nuevo Desafío del Consorcio de Escuelas de Trabajo Social", propuesta que permite profundizar el diagnóstico, dando cuenta de los nuevos escenarios que el Trabajo Social chileno enfrenta en el siglo XXI, del cual resaltan los siguientes puntos:

-          La movilidad estudiantil, en virtud de realizar un rediseño curricular que posibilite la empleabilidad de las/os egresadas/os en un sistema laboral que dista bastante del tradicional para la profesión. En este sentido, se reconoce la falencia que planes y programas de la Carrera han tenido hasta la fecha en la formación de competencias que permitan a las y los profesionales generar procesos de autoempleo o emprendimientos propios.

-          Los requerimiento realizados a la Carrera de Servicio Social por la Universidad de La Frontera, que tiene en su misión asumir una formación por competencias; por la Facultad de Educación y Humanidades, que destina recursos para la formación de sus académicos / as en formación en este modelo educativo; por otros proyectos MECESUP de la Universidad de La Frontera, que tienen objetivos en este mismo sentido; por la Vicerrectoría Académica y la Dirección Académica de Pregrado, que a través de programas ampliados, capacitan a los directores de pregrado y directores de carreras de toda la Universidad en la definición de competencias genéricas para el profesional titulado de la Universidad de La Frontera, impelen a asumir este enfoque de formación que, por otra parte, es cada vez más posicionado en el concierto nacional por el Ministerio de Educación chileno.

-          En este sentido, se estima que una estructura curricular flexible, la selección de contenidos relevantes y significativos, organizados e integrados en unidades modulares y la potenciación del vínculo formación/empleo emergen como las primeras referencias de una auspiciosa reorientación para el modelo de formación vigente.

-          La necesidad de mejorar y ampliar las competencias pedagógicas de los académicos/as, reconociéndose que existe un desafío pendiente respecto de garantizar que los procesos de enseñanza aprendizaje posean la pertinencia requerida en el contexto laboral local y/o internacional. En ese sentido, se estimó necesario realizar un proceso de formación pedagógica de las/os académicas/os, con el fin de que incorporen el modelo planteado, así como los recursos pedagógicos requeridos para su correcta implementación.